936855914

Revisión de caldera: que el frío no te pille por sorpresa

El primer día de frío de noviembre suele empezar con un gesto que llevamos meses sin hacer.

Encender la calefacción.

Subes el termostato, escuchas cómo arranca la caldera y esperas a que los radiadores se calienten.

Pero esta vez ocurre algo distinto.

La caldera hace un ruido extraño. La pantalla muestra un error y, aunque intentas reiniciarla, los radiadores siguen fríos.

Entonces te haces una pregunta: ¿cuándo fue la última vez que revisaron la caldera?

Muchas averías aparecen cuando volvemos a utilizar la calefacción después de meses de poco uso. Algunas son imprevisibles. Otras pueden detectarse durante el mantenimiento.

Por eso, hacer la revisión de la caldera antes del invierno es una buena decisión.

Y conviene aclarar algo desde el principio: la revisión de mantenimiento de la caldera y la inspección obligatoria de la instalación de gas tienen plazos y responsables diferentes.

¿Cada cuánto tiempo hay que revisar una caldera de gas?

Para una caldera mural de gas de hasta 70 kW instalada en una vivienda, el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) establece una periodicidad mínima de mantenimiento de dos años.

Es el supuesto habitual de las calderas domésticas que proporcionan calefacción y agua caliente.

Sin embargo, no todos los aparatos tienen los mismos requisitos.

Un calentador de agua, una instalación comunitaria o un equipo de mayor potencia pueden tener plazos distintos. También deben respetarse las instrucciones de mantenimiento del fabricante.

Por tanto, antes de contratar una revisión, conviene identificar el modelo y consultar la fecha de la última intervención.

¿Quién tiene que hacerla y quién paga?

El mantenimiento debe realizarse conforme al RITE y, cuando corresponda, por una empresa mantenedora habilitada.

La responsabilidad recae en el titular de la instalación o en quien legalmente deba asumirla.

El usuario puede elegir la empresa que se encargará del trabajo. No tiene obligación de contratar un servicio de mantenimiento con su comercializadora de gas.

En viviendas alquiladas, la distribución de los gastos puede depender de la naturaleza de la intervención, las obligaciones legales y el contrato de arrendamiento. Conviene comprobarlo antes de encargar el servicio.

Fuente: RITE, Real Decreto 1027/2007, IT 3.3.

¿Es lo mismo revisar la caldera que pasar la inspección del gas?

No, aunque ambas actuaciones estén relacionadas con la seguridad de la vivienda.

La revisión de mantenimiento comprueba el funcionamiento de la caldera, sus componentes y los elementos que deben mantenerse según las instrucciones técnicas.

La inspección periódica del gas examina las condiciones de seguridad de la instalación receptora, incluyendo comprobaciones de estanqueidad, ventilación y evacuación de los productos de combustión.

La diferencia también está en los plazos.

Para una caldera mural doméstica de gas de hasta 70 kW, el mantenimiento mínimo es cada dos años.

Para una instalación doméstica de gas natural conectada a la red, la inspección periódica es cada cinco años.

¿Quién realiza la inspección obligatoria del gas en Cataluña?

La distribuidora debe avisarte con tres meses de antelación y ofrecerte un plazo de 45 días para decidir quién realizará la inspección.

Puedes elegir entre la propia distribuidora y una empresa instaladora de gas habilitada.

Si no comunicas tu elección, la distribuidora organizará la visita y te notificará cuándo acudirá.

El importe de la inspección se cobra en la factura del suministro. No debes entregar dinero en efectivo al inspector.

Si el resultado es favorable, recibirás un certificado que conviene conservar junto con el resto de la documentación de la instalación.

Fuentes: Real Decreto 919/2006 y Agència Catalana del Consum.

Seis señales de que tu caldera necesita una revisión

No siempre hace falta que la caldera deje de funcionar para descubrir que algo falla.

Hay pequeños cambios que merece la pena investigar.

1. La llama ha cambiado de color

En los aparatos donde la llama es visible, un color amarillo o anaranjado puede indicar una combustión incorrecta.

No intentes ajustar el quemador por tu cuenta. Solicita una comprobación técnica.

2. La presión baja constantemente

Un día observas que el manómetro marca menos presión de la habitual. Añades agua siguiendo las indicaciones del fabricante y parece solucionarse.

Pero a la semana siguiente vuelve a pasar.

Esa pérdida repetida puede estar relacionada con una fuga, el vaso de expansión u otro componente del circuito.

3. Escuchas ruidos que antes no hacía

Golpes, silbidos, vibraciones o sonidos de circulación de agua pueden tener diferentes causas.

Algunos se deben a aire en el circuito. Otros requieren comprobar componentes internos.

Si el ruido es nuevo o persistente, conviene revisarlo.

4. Notas olor a gas

Esta situación requiere actuar sin demora.

No enciendas ni apagues interruptores, evita cualquier llama y no utilices aparatos que puedan producir chispas.

Si puedes hacerlo sin riesgo, cierra la llave de paso y ventila. Sal del inmueble y contacta con el servicio de urgencias del gas desde un lugar seguro.

5. El agua caliente tarda demasiado en llegar

Abres el grifo de la ducha y pasan varios minutos hasta que el agua alcanza la temperatura habitual.

El problema puede estar relacionado con el funcionamiento de la caldera, el caudal o algún componente de la instalación.

6. La factura aumenta sin una explicación clara

Si el consumo de gas sube de forma inesperada, merece la pena investigarlo.

Compara los kWh consumidos, las temperaturas exteriores y el precio aplicado antes de sacar conclusiones.

Un cambio en el funcionamiento de la caldera puede ser una de las causas, pero no la única.

¿Qué incluye el mantenimiento de una caldera de gas?

Una revisión requiere comprobar distintos elementos del equipo.

Las operaciones exactas dependen del fabricante, del modelo y de las condiciones de la instalación, pero entre las comprobaciones habituales están:

  • Combustión: análisis de los gases y verificación de los parámetros de funcionamiento.
  • Salida de humos: revisión de los conductos y de posibles obstrucciones o deterioros.
  • Quemador e intercambiador: comprobación de su estado y limpieza cuando sea necesaria.
  • Presión del circuito: verificación de valores y posibles pérdidas.
  • Vaso de expansión: comprobación de su funcionamiento.
  • Elementos de seguridad: revisión de dispositivos de protección, sensores y controles.
  • Conexiones y componentes accesibles: búsqueda de indicios de fugas o desgaste.
  • Calefacción y agua caliente: pruebas de arranque, regulación y respuesta.
  • Evacuación de condensados: comprobación cuando la caldera dispone de este sistema.
  • Documentación: registro de las operaciones realizadas y de las anomalías detectadas.

Una revisión no implica sustituir piezas por sistema. Si aparece una avería, el técnico debe explicar qué ha encontrado y qué intervención recomienda.

También conviene preguntar antes de la visita qué incluye el precio y si las reparaciones se presupuestan aparte.

¿Qué riesgos tiene no revisar la caldera?

El más evidente es quedarse sin calefacción en pleno invierno.

Pero hay otros motivos para mantener el equipo en condiciones adecuadas.

Uno de ellos es la seguridad de la combustión.

Una combustión defectuosa puede producir monóxido de carbono, un gas tóxico que no tiene olor ni color. Por eso es importante comprobar los elementos de combustión y evacuación de humos.

También pueden aparecer fugas de agua, fallos de encendido o averías que afecten a componentes más costosos.

Y hay una cuestión documental que muchas personas olvidan.

¿Puede afectar a la garantía o al seguro del hogar?

Algunas garantías comerciales incluyen condiciones de mantenimiento que deben consultarse en la documentación del fabricante.

En cuanto al seguro del hogar, si se produce un siniestro, la aseguradora puede examinar el estado de la instalación, las circunstancias del daño y las obligaciones aplicables.

Eso no significa que saltarse una revisión implique automáticamente perder la cobertura.

Lo recomendable es cumplir los plazos, conservar los justificantes y consultar las condiciones de la póliza.

¿Cómo reconocer una posible estafa de falsos revisores del gas?

Suena el timbre.

Una persona asegura que viene a realizar la revisión obligatoria del gas y que necesita entrar inmediatamente.

Quizá añada que, si no le dejas pasar, te cortarán el suministro.

Antes de aceptar, comprueba si realmente tienes una inspección programada.

En Cataluña, la distribuidora debe comunicar la inspección con antelación. Las visitas inesperadas de empresas desconocidas deben hacerte desconfiar.

Para evitar problemas:

  1. Solicita la identificación y el nombre de la empresa.
  2. Comprueba si has recibido una comunicación previa de la distribuidora.
  3. Llama al teléfono oficial que figura en tu factura.
  4. No firmes contratos de mantenimiento por presión o miedo a un supuesto corte inmediato.
  5. No pagues en efectivo una inspección periódica obligatoria de gas canalizado.

La Agència Catalana del Consum recomienda verificar cualquier visita que no hayas concertado.

Preguntas frecuentes sobre la revisión de calderas

¿La revisión obligatoria de una caldera de gas es anual?

En una vivienda con una caldera mural de gas de hasta 70 kW, el RITE establece un mantenimiento mínimo cada dos años. También deben tenerse en cuenta las instrucciones del fabricante. Algunos contratos ofrecen revisiones anuales, pero esa frecuencia comercial no debe confundirse con la periodicidad general establecida por el reglamento.

¿Cada cuánto se pasa la inspección del gas en Cataluña?

Las instalaciones domésticas de gas natural conectadas a la red deben superar una inspección periódica cada cinco años. La distribuidora debe avisar previamente y permitir que el usuario elija una empresa instaladora habilitada. El importe se cobra mediante la factura del gas, sin pagos en efectivo al inspector.

¿Puedo contratar a cualquier empresa para revisar mi caldera?

Puedes escoger una empresa mantenedora habilitada para el tipo de instalación que tienes. No estás obligado a contratar el mantenimiento con tu comercializadora. Antes de aceptar el presupuesto, comprueba qué operaciones incluye, si las reparaciones se cobran aparte y qué justificante recibirás al terminar la revisión.

¿Qué hago si la caldera pierde presión cada pocos días?

Una pérdida frecuente de presión puede indicar una fuga, un problema en el vaso de expansión u otra anomalía. Consulta el manual para comprobar los valores recomendados y solicita una revisión si el problema se repite. Rellenar continuamente el circuito sin averiguar la causa puede retrasar la reparación necesaria.

¿Es mejor revisar la caldera antes de encender la calefacción?

Sí, especialmente si ya corresponde realizar el mantenimiento. Programarlo antes de los días más fríos permite detectar anomalías con tiempo y organizar posibles reparaciones. Si observas señales de riesgo, como olor a gas o problemas de combustión, no esperes a la revisión ordinaria y sigue las medidas de seguridad.

¿Hace tiempo que nadie revisa tu caldera?

Si no recuerdas cuándo se hizo el último mantenimiento, merece la pena comprobarlo antes de que llegue el frío.

En Construccions Bernal Cambón trabajamos en construcción, reformas e instalaciones de gas en Sant Feliu de Llobregat y otras poblaciones del Baix Llobregat.

Si tu caldera presenta alguna de las señales que hemos comentado o necesitas organizar su mantenimiento, contacta con Construccions Bernal para consultar la revisión y la disponibilidad del servicio.

Y si estás pensando en sustituir el equipo más adelante, puedes consultar nuestro artículo sobre los distintos tipos de calderas para el hogar.

La calefacción debería estar preparada antes de que llegue el día en que más la necesitas.

Deja un comentario